‘Fake energy’: no es energía todo lo que reluce

‘Fake energy’: no es energía todo lo que reluce ‘Fake energy’: no es energía todo lo que reluce

La energía está en un cruce de caminos, pero ni es el que creemos ni es por los motivos que pensamos. Por una parte, la población mundial no ha parado de crecer y, con ello, ha aumentado la demanda energética: necesitamos energía, y necesitamos cada vez más. Al mismo tiempo, el sector energético, en general, es complicado de entender. Sumémosle los sesgos que todos tenemos y habremos creado el cóctel perfecto para construir ideas equivocadas, basadas en nuestras experiencias, alrededor de la energía, o lo que es lo mismo, la 'fake energy', que se apoya en percepciones y no en datos. ¿Qué mitos esconde la energía del siglo XXI?

Está de moda hablar de energía y de cómo se está transformando. El tema interesa porque nos va mucho en ello, tanto como sociedad en su conjunto como en lo que se refiere a nuestra economía y medio ambiente. La energía tiene un lado atractivo, incluso amable (energías renovables, progreso de la humanidad, mejoras sociales…), y esta debe de ser la razón por la que los medios no paran de informar sobre el sector energético: el cambio climático y los negacionistas del mismo, el CO2, la sostenibilidad, la eficiencia energética, las tecnologías relacionadas, los medioambientalistas, las compañías energéticas... Lo que pasa es que, cuando uno intenta comprender los elementos de la transformación energética, lo sorprendente es que no se trata de la transformación que uno creía, ni por los motivos que creía ni a la velocidad que creía. Para poder explicarlo, en este artículo se parte de una anécdota que se vivió en Alemania a principios del siglo pasado, idónea para entender la complejidad del sistema energético y, a la vez, para desarrollar unas ideas sencillas, pero poderosas, que facilitan la comprensión de esta transformación. A continuación, nos desplazaremos hasta Inglaterra, para conocer un experimento que puede ayudar a comprender por qué los humanos somos miserables cognoscitivamente y cómo esto impacta en la energía.

 

Ideas sencillas, pero poderosas, sobre la energía En la Primera Guerra Mundial, un soldado ruso fue destinado a combatir en el frente alemán. Durante la batalla, entró en varias casas de una ciudad de Alemania. Con asombro, observó que en los techos había un “cacharro” llamado bombilla que iluminaba las habitaciones. Le pareció que era un invento genial: “¡Tener luz cuando se pone el sol!”, pensó. Así que decidió coger una de esas bombillas y la guardó en su mochila con mucho cuidado, envuelta en trapos, como si fuera un tesoro. La guerra terminó y el soldado regresó a su hogar en Rusia. Al llegar, le mostró a su familia el magnífico tesoro que había traído de Alemania. A continuación, explicó a su mujer y a sus hijos que producía luz y que podía iluminar de forma cómoda la modesta habitación en la que se encontraban. Subido a una silla en su domicilio, hizo un agujero en el techo y encajó en él la rosca de la bombilla. Pero esta nunca funcionó, y nadie le creyó. Para que una bombilla funcione, se necesita que, previamente, se cumplan decenas de requisitos, quizá centenares de ellos. La bombilla misma es e...


Pablo Foncillas Díaz-Plaja

Profesor asociado de IE Business School ·