Gestión de procesos y optimización del tiempo, dos "brújulas" orientadas a la excelencia

Gestión de procesos y optimización del tiempo, dos "brújulas" orientadas a la excelencia Gestión de procesos y optimización del tiempo, dos "brújulas" orientadas a la excelencia

Procesos y tiempo son dos factores clave en las organizaciones. Ambos están íntimamente relacionados y son directamente proporcionales: con una mejor organización de procesos, gozaremos de más tiempo para dedicarlo a otras tareas, porque el tiempo es un bien escaso y valioso en cualquier sector, pero especialmente en una industria tan competitiva como la del márketing y las ventas. La correcta gestión de estos dos factores es lo que hace que un profesional logre ser más productivo y competitivo. En suma, que se convierta en alguien realmente eficaz en el entorno empresarial. Y es algo que solo se consigue aplicando la mejora continua. Esta es una de las condiciones sine qua non para la supervivencia de las compañías actuales, y debe reflejarse en su producto o servicio final.

LOS PROCESOS Y EL TRABAJADOR

Quizá ahora sea más fácil que nunca acceder a información de expertos que ofrecen interesantes puntos de vista acerca de cómo los procesos ayudan a construir empresa, pero estamos hablando de un sistema de trabajo que no se ha modelizado como tal de manera disruptiva, sino que se ha ido integrando poco a poco en el mundo empresarial. Cuando hablamos de procesos, hablamos de la "estandarización", que es básica para la mejora continua mencionada, la obtención de la calidad y la autonomía de los trabajadores. No se pueden conseguir los mejores productos o servicios sin los procedimientos que aseguran la constancia en el proceso, lo que requiere la necesaria involucración y compromiso del trabajador. Pero ¿cómo deben implementarse los procesos? Hay que destacar que los procesos son un sistema de ayuda, por lo que deben ser sencillos y prácticos, para que puedan incorporarse al trabajo diario: apostemos por una burocracia facilitadora en la que los procesos sean la "brújula" y los empleados trabajen autónoma e independientemente.

Toyota es un buen ejemplo de ello: la empresa facilita a sus empleados los medios para que sean ellos mismos los que diseñen e incorporen, sobre su rol y desempeño, procedimientos de calidad implicados en las tareas estandarizadas. Es un modelo de producción que se conoce como "Toyota Way", o "filosofía Lean". Focalizado en la optimización constante de los procesos, cree en la excelencia operativa como arma estratégica de una compañía, por lo que involucra a todos los departamentos. Está basado en la eliminación de "desperdicios", todas aquellas actividades que no agregan valor, con el objetivo d...