Guía práctica para integrar los criterios ESG en la valoración de empresas

Guía práctica para integrar los criterios ESG en la valoración de empresas Guía práctica para integrar los criterios ESG en la valoración de empresas

DG

Dejan Glavas

Business Review (Núm. 365) · Finanzas

¿Cuánto vale la sostenibilidad? Este artículo ofrece dos métodos prácticos, con ejemplos reales y tablas de referencia por mercado geográfico, para que los directivos e inversores puedan integrar los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza en sus valoraciones.

Imaginemos a un director financiero que evalúa dos posibles adquisiciones en el mismo sector industrial. Ambas empresas presentan un EBITDA similar, operan en mercados comparables y cotizan a múltiplos aparentemente razonables. Sin embargo, una de ellas cuenta con una puntuación de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) de 75 sobre 100, mientras que la otra apenas alcanza los 45 puntos. ¿Debería ese diferencial de sostenibilidad traducirse en una diferencia de precio? Y si es así, ¿de cuánto exactamente?

Esta pregunta, que hace apenas una década habría parecido retórica, se ha convertido en una cuestión central para la comunidad financiera internacional. La evidencia empírica acumulada en los últimos años demuestra que los criterios ESG afectan de manera cuantificable a los múltiplos de valoración, al coste de capital y, en última instancia, al precio que el mercado asigna a una empresa.

El problema no reside ya en saber si la sostenibilidad tiene valor, sino en disponer de métodos prácticos para medirlo. Este artículo propone dos técnicas concretas, de complejidad creciente, que cualquier equipo financiero puede aplicar para integrar los datos ESG en sus valoraciones.

 

El vínculo cuantificable entre ESG y valoración Desde hace ya unos años, la relación entre desempeño ESG y rendimiento financiero ha dejado de ser objeto de debate académico para convertirse en un hecho empírico. La investigación de referencia de Gunnar Friede, Timo Busch y Alexander Bassen constituye probablemente la síntesis más ambiciosa realizada hasta la fecha: tras analizar alrededor de dos mil doscientos estudios empíricos, los autores concluyeron que la relación entre ESG y rendimiento financiero corporativo es positiva en la mayoría de los casos1.

No se trata de un resultado aislado ni de una correlación espuria, sino de una tendencia consistente a lo largo de décadas, geografías y metodologías diversas. Estudios de síntesis más recientes, como el de Ulrich Atz, Tracy Van Holt, Zoe Liu y Christopher C. Bruno, sobre más de mil cien artículos2, y el de Sarah Khamis, Yara Ibrahim y Hosam Moubarak, con más de doscientas treinta y tres mil observaciones3, corroboran la correlación positiva.

Pero ¿cómo se traduce este nexo en los múltiplos que utilizamos a diario para valorar empresas? Un estudio de Deloitte Suiza basado en datos de mercado de empresas cotizadas of...


Dejan Glavas

Profesor titular de Finanzas y director del AI for Sustainability Institute en ESSCA School of Management ·

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