La diversidad, una necesidad en la empresa actual

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María Viver

Business Review (Núm. 315) · Recursos humanos

El mundo empresarial ha cambiado radicalmente en los últimos años. La transformación digital, la interconexión y la globalidad de la economía se han visto aceleradas por un fenómeno tan disruptivo como la irrupción de la pandemia durante el pasado año. La crisis sanitaria ha puesto de manifiesto la importancia de las empresas como parte activa y fundamental de toda sociedad. Tienen que saber no solo atraer y fidelizar a los clientes, sino también cuidar con extremo mimo su reputación. Cualquier crisis puede dar al traste, en instantes, con el trabajo de meses o años, debido a este escenario digital en el que cualquier error o mala imagen emitida por la compañía puede resultar fatal.

De hecho, la sociedad de hoy exige que sus empresas sean parte activa de ella, no solo generando empleo, sino teniendo un papel responsable, tanto con los ciudadanos como con su entorno. Las empresas, por tanto, han de ser sostenibles, preocuparse por los problemas de las sociedades en las que operan, ser eficientes y emitir el menor impacto medioambiental posible.

Un impacto no solo de cara a sus clientes, sino también a sus trabajadores y grupos de interés. Aspectos como contar con un talento diverso, tener un plan de igualdad, promover las estrategias de responsabilidad dentro de la compañía y reflejar una conciencia social y ambiental sólida son hoy requisitos clave para construir una estrategia atractiva que responda a las expectativas del talento que buscamos.

Además, según un informe de Randstad, más de un 80% de los directivos y responsables de Recursos Humanos aseguran que las políticas de gestión e inclusión de la diversidad ayudan a atraer y fidelizar el mejor talento.

 

¿Qué es la diversidad?

Pero ¿qué se considera diversidad en el ámbito del trabajo? La diversidad laboral implica ser inclusivos, abrir las puertas de las empresas a cualquier persona que quiera y tenga el talento necesario para trabajar en ellas. No influirá en absoluto, por supuesto, su etnia, género, orientación sexual, religión o estado de salud. Es aceptar la diferencia para enriquecer los servicios o productos y las formas de buscar soluciones o desarrollar proyectos innovadores y complejos.

Es una forma nueva de gestionar el talento y aprovechar al máximo su capacidad creativa, desarrollar a los equipos, trabajar por proyectos en base a las necesidades, introducir puntos de vista diferentes para enriquecer los servicios y productos. Y en esta diversidad, en estas organizaciones, caben todo tipo de personas. No solo es importante por las implicaciones de justicia social, sino para aprovechar un valioso talento, de especial utilidad en situaciones o retos complejos. Por ello, desde hace tiempo, empresas de cualquier tamaño han incluido la diversidad en todas sus facetas (género, cultura, raza, diversidad funcional y sexual, etc.) en sus planes, como una fuente más de inversión a largo plazo.

 

El compromiso de Randstad

Uno de los principales compromisos que tenemos en Randstad es la inclusión laboral de las personas con discapacidad. Consideramos que ha llegado el momento de que concibamos la integración de profesionales con discapacidad en las empresas como parte de su estrategia de diversidad y aportación de valor, más que como una iniciativa solidaria.

Gracias a nuestro trabajo a través de la Fundación Randstad, somos completamente conscientes del potencial y talento de las personas con discapacidad. Durante más de dieciséis años de historia, hemos ayudado a más de cuarenta y cuatro mil personas, a las que hemos acompañado y asesorado en su camino al empleo, formando e impulsando la empleabilidad y consiguiendo que cerca de dieciocho mil encontraran un trabajo.

Las empresas que apuestan por estos profesionales pueden beneficiarse del talento e iniciativa de las personas con discapacidad, además de lograr plantillas más diversas. Pero son ellas las que tienen que concederles la oportunidad y confianza que estos profesionales merecen.

Por ejemplo, el informe Supracapacidades y diversidad funcional. Nuevas perspectivas para el empleo, realizado por la Fundación Randstad y la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), pone el foco sobre el concepto de supracapacidad, un término que nos hace plantearnos la discapacidad como un potenciador para el desarrollo de otras capacidades en grado superior. Es el caso de los ciegos en relación a la sensibilidad acústica o el tacto. Personas que han tenido que superarse y adaptarse durante toda su vida, siendo expertas en resiliencia, una capacidad muy demandada en la actualidad.

La apuesta de las empresas por el talento de las personas con discapacidad es más importante ahora que nunca. Las consecuencias de la crisis sanitaria que sufrimos tienen un mayor impacto en estos profesionales, ya que pueden dificultar el empleo y, por tanto, su calidad de vida. Y en la Fundación Randstad consideramos que mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad es fundamental para mejorar sus condiciones de vida.

En definitiva, las empresas socialmente comprometidas saben perfectamente que, además de talento, con la incorporación de personas con discapacidad consiguen una mayor motivación y rendimiento de todos los trabajadores, mejoran el clima laboral, logran una plantilla más rica y diversa y contribuyen al cambio necesario para una sociedad más justa, rica y equitativa.

 

 

La diversidad, una necesidad en la empresa actual

María Viver

Directora de la Fundación Randstad y responsable de RSC de Randstad España ·