La innovación abierta en empresas de servicios

La innovación abierta en empresas de servicios La innovación abierta en empresas de servicios
Marketing y Ventas · Marketing

En los últimos años ha aparecido el concepto de innovación abierta como un tema de interés creciente para la práctica profesional y para la investigación. De hecho, en la actualidad, las organizaciones raramente innovan por su cuenta (es decir, inovación cerrada), sino que colaboran con varios partners, como startups, proveedores o clientes especializados. La innovación abierta comprende dos dimensiones principales: la internalización de las ideas externas y la externalización de las ideas internas en los proyectos de innovación. Con relación a estas dos dimensiones, por una parte, las empresas que innovan pueden beneficiarse por el hecho de obtener información externa a través de colaboraciones, la adquisición de licencias o comunidades de innovación. Por otra parte, la innovación abierta favorece la externalización de los conocimientos y las ideas desarrollados internamente. En particular, esta última dimensión constituye un elemento claramente distinto a los modelos de innovación existentes, pues dirige su atención en la dirección opuesta. Ejemplo de estos procesos "de dentro hacia fuera" es la concesión de licencias de patentes o de conceptos de producto desarrolladas internamente, cuya explotación se considera que no la realice la empresa propietaria.

Mediante la comercialización de estas ideas internas puede crearse un flujo de valor añadido en el mercado. Con todo, para llevar a cabo esta externalización de ideas, tienen que afianzarse con fuerza los derechos de la propiedad intelectual, puesto que, únicamente con estos mecanismos de apropiación, las empresas que innovan podrán lograr comercializar sus ideas en el mercado sin verse amenazadas por la imitación de un potencial competidor o por el parasitismo.

En las empresas de servicios, abrirse a un proceso de innovación puede conllevar mayor riesgo, puesto que las innovaciones difícilmente pueden protegerse de forma satisfactoria, y registrar una marca para la denominación comercial del servicio puede ser una de las pocas posibilidades que existen para poder proteger, al menos en parte, los nuevos servicios frente a la imitación de la competencia. Por el contrario, una empresa de servicios también puede beneficiarse de la innovación abierta, puesto que, concretamente, externalizando la innovación desarrollada internamente puede generar flujos de valor añadido. Si se consigue la apertura de este proceso de innovación a los demás, se facilita la creación de nuevas tendencias...