La nueva empresa y su "producto": integrando productos y servicios a través de la digitalización

La nueva empresa y su "producto": integrando productos y servicios a través de la digitalización La nueva empresa y su "producto": integrando productos y servicios a través de la digitalización
Business Review · TIC

Para las empresas que históricamente fueron identificadas con unos productos, el cambio que ha hecho que sean ahora los servicios, y no los productos, la base de su cartera y su modelo de negocio no es ya, ni mucho menos, una estrategia nueva.

NUEVOS HORIZONTES EN EL GIRO HACIA LOS SERVICIOS DE LAS EMPRESAS

A principios de los años 90, tras una crisis financiera que amenazó con dejar la empresa hecha añicos, IBM puso en marcha un giro muy importante que les apartaría de la fabricación de ordenadores e implicaría centrarse en los servicios como fuente de ingresos y beneficios. Esta tendencia continuó tras el cambio de milenio bajo una nueva dirección, destacando la adquisición por parte de IBM de Price Waterhouse Coopers (PWC) en 2002. IBM no fue la única en hacer esta transición. Ya a mediados de la primera década del siglo XXI, muchas empresas que habían estado centradas en la fabricación estaban derivando una parte significativa de sus ingresos de los servicios. En 2007, un 60% de los fabricantes de EE. UU. informaban de que ofrecían servicios, y no solo productos. IBM y otros fabricantes occidentales se desplazaron hacia los servicios debido a la feroz competencia en materia de precios que había en el mercado de los productos, principalmente por la aparición de nuevos competidores asiáticos. Muchos de estos mercados de productos estaban ya mercantilizados, y los competidores procedentes de estos mercados emergentes gozaban de ventajas importantes en materia de costes. La esperanza en ese momento era que los servicios constituirían la herramienta competitiva que permitiría a las empresas occidentales sobrevivir en la era del competidor extranjero con costes muy bajos.

Ese sueño occidental de una gran prosperidad por la venta de servicios ha empezado a desvanecerse en esta última década. Las empresas occidentales han aprendido que los servicios también pueden sufrir un proceso de mercantilización. Resulta que los contratos de prestación de servicios tienden a ser bastante estándar en cada sector, lo que facilita que un cliente que requiere servicios pueda hacer un anuncio público detallado que permita iniciar un proceso de licitación en el que podrán participar empresas proveedoras de servicios de todo el mundo. Los datos indican que, en la década de 2010, los países asiáticos como Taiwán, Tailandia, Indonesia y China estaban ya alcanzando a los países occidentales en materia de prestación de servicios. En China, ...


Ivanka Visnjic

·

Profesora de Operaciones, Innovación y Data Sciences en ESADE Business School

Fernando Suárez

·

Profesor de Innovación y Creación de Empresas y titular de la Cátedra Jean C. Tempel de la D’Amore-McKim School of Business de Northeastern University