Luces y sombras en el crecimiento de LEGO

Luces y sombras en el crecimiento de LEGO Luces y sombras en el crecimiento de LEGO
Business Review · Estrategia

El beneficio antes de impuestos del Grupo LEGO en 2013 ascendió a 8.2 MM de coronas danesas (DKK) respecto a los 7.5 MM de DKK del año anterior. El resultado se considera muy favorable". Esta es la última frase del informe anual de 2013 de LEGO. Datos que no están nada mal, teniendo en cuenta que, diez años antes, la compañía había estado al borde de la quiebra. Sin embargo, la ralentización del crecimiento de LEGO (el beneficio neto creció en 2013 un 9% frente al 35% del año anterior, como se puede observar en el cuadro 1) recuerda que, pese a los éxitos conseguidos, no se debe bajar la guardia. "¿Cuál será el futuro de LEGO?", le preguntaban continuamente a Jørgen Vig Knudstorp, CEO del Grupo LEGO. Él tenía una visión muy clara al respecto: "Mi visión es crear la versión 2.2 del Grupo LEGO, lo que no significa que estemos abandonando el mundo físico, sino añadiendo la revolución digital al mismo".

Sobre lo que no tenía una visión tan clara era sobre el futuro de LEGO como una empresa familiar. Hace diez años, el día en que fue nombrado CEO del Grupo, uno de los miembros del Consejo de Administración de LEGO le comentó: "Estoy convencido de que siempre existirá la marca LEGO; la pregunta es quién tendrá su propiedad"2. Quizá tenía razón. Era consciente de la importancia que para la familia Kirk Kristiansen suponía mantener el legado familiar, y como líder del Grupo se sentía responsable de cumplir este objetivo. Pero, a medida que la concentración del sector aumentaba en una industria sin apenas crecimiento, no podía dejar de preguntarse si sería posible mantener su posición competitiva siendo una empresa familiar de cuarta generación. Tal vez era el momento adecuado para que la empresa saliera a bolsa y dejar que los mercados marcasen su rumbo.


UNA EXITOSA EMPRESA FAMILIAR

Ole Kirk Kristiansen fue un maestro carpintero que en 1932 estableció su negocio en el pueblo de Billund, Dinamarca. Su empresa fabricaba herramientas, equipamiento para el trabajo doméstico y juguetes de madera. La compañía, que pronto fue reconocida por la buena calidad de sus juguetes, adoptó el nombre de LEGO a partir de las palabras danesas "leg godt", que significan "jugar bien". LEGO fue creciendo tanto en número de empleados como en volumen de producción, convirtiéndose en uno de los negocios más grandes de la ciudad, a pesar de que un devast...