Nuevas vías de crecimiento para las economías desarrolladas

Nuevas vías de crecimiento para las economías desarrolladas Nuevas vías de crecimiento para las economías desarrolladas

Las empresas pueden explotar nuevas fuentes de crecimiento si son capaces de desarrollar respuestas creativas e innovadoras a movimientos macroeconómicos que se perciben actualmente tales como: la transición a un futuro de bajas emisiones de carbono, el envejecimiento de la población, los nuevos servicios basados en la información y la demanda creciente de infraestructuras físicas y sociales en los países emergentes. No obstante, ese crecimiento no se hará realidad a no ser que se lleven a cabo acciones para asegurar las bases necesarias para el crecimiento a largo plazo.

DE LA CONVULSIÓN EN LOS MERCADOS AL CRECIMIENTO RENTABLE

La economía mundial ha experimentado su mayor sacudida en los últimos cincuenta años y es ahora cuando la atención se está trasladando poco a poco de los efectos directos de la crisis a sus consecuencias en la estructura de los mercados a largo plazo. Para las economías desarrolladas en particular, la crisis ha mostrado las líneas de falla sobre las que se ha asentado el crecimiento de los últimos años –guiada por el consumo y alimentada por el crédito–, y señala la necesidad de reequilibrar la economía y establecer nuevos fundamentos para el crecimiento a largo plazo.

Ante esta situación, ¿qué deparará el futuro para las economías desarrolladas? La identificación y evaluación de las fuentes de nuevo crecimiento presenta numerosos retos a los que no estamos habituados. Por un lado, las previsiones económicas no suelen ir más allá de la visión de los distintos sectores a nivel nacional. Las previsiones de la industria, por su parte, fundamentadas en las tasas de crecimiento pasadas, no son válidas, sobre todo si asumimos que cambian las circunstancias en las que se han elaborado o se produce un cambio estructural significativo en la economía, como el que está ocurriendo ahora.

En contra de lo que expresan las visiones más fatalistas, existen grandes oportunidades para obtener nuevos beneficios en las economías maduras. No obstante, estas oportunidades de crecimiento distan mucho de estar aseguradas y se pueden perder con facilidad. ¿En qué consiste el reto? A las economías desarrolladas les faltan muchos de los elementos necesarios para conseguir ese crecimiento: el tipo y la combinación correcta de habilidades, las tecnologías, el enfoque en la innovación y unos modelos normativos acordes a las nuevas necesidades.

Nuestro análisis destaca cuatro grandes áreas que pued...