Por qué el exceso de confianza es mortal para la innovación

Por qué el exceso de confianza es mortal para la innovación Por qué el exceso de confianza es mortal para la innovación
Business Review · Recursos humanos

El conocido microcoche Smart, inventado por la turbulenta asociación entre Daimler-Benz y Swatch, parece que finalmente está logrando los beneficios de su provocativo diseño a medida que aumenta el número de consumidores que encargan este automóvil compacto. En cambio, el monovolumen desarrollado conjuntamente por Peugeot y Fiat (inicialmente vendido como Peugeot 806 y Fiat Ulysse) fue el resultado de una armoniosa relación, pero nunca obtuvo mucha atención. Simplemente se trata de otro monovolumen más.

Estos resultados contradicen el sentido común, además de una buena parte de la literatura académica. La idea general, después de todo, es que el éxito es el resultado de una buena relación –basada en una visión común, la proximidad cultural, una sensación de equidad e igualdad y, en último término, de confianza mutua– mientras que una deficiente cooperación y la falta de confianza llevan al desastre. No obstante, son numerosos los ejemplos de asociaciones con un alto grado de confianza que fracasan a la hora de innovar, así como de asociaciones turbulentas que acaban teniendo éxito. Hay que reconocer que son muchos los factores que influyen en el grado de creatividad e innovación de las asociaciones, y la confianza es tan sólo uno de ellos. Sin embargo, se considera un factor de vital importancia.

CONFIANZA E INNOVACIÓN: ALIADOS O ENEMIGOS

¿Está sobrevalorada la confianza? ¿Constituye a veces un obstáculo real para la innovación? ¿Podemos pensar en términos de un nivel óptimo de confianza, ni mucha ni poca?

La confianza como ingrediente vital
Una parte confía en la otra no sólo cuando percibe honestidad y ausencia de oportunismo, sino también cuando espera que las actitudes y las capacidades de la otra parte cumplan lo prometido. Por ejemplo, tenemos que confiar en que el fontanero que está reparando nuestro baño no nos cobrará de más y que tiene las competencias necesarias –conocimientos, habilidades, equipo y piezas– para realizar el trabajo bien y a tiempo.

Por encima de todo, la confianza es un fenómeno interpersonal. Tiene lugar (o no) entre individuos. Incluso en términos de confianza entre organizaciones, son sus directivos clave, más o menos predispuestos a basar sus negociaciones en la confianza recíproca, quienes consolidan o rompen la relación. Cuanto mayor sea el grado de confianza entre los directivos implicados, mayor será la "calidad relacional" entre las organizaciones.<...