Presente y futuro del mercado laboral

El sector opina

Presente y futuro del mercado laboral Presente y futuro del mercado laboral

El mercado laboral es un fiel reflejo de la realidad de las organizaciones que están actualizando sus paradigmas culturales para ser capaces de sobrevivir y prosperar en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo.

Ante nuevos desafíos sin precedentes, como los que está generando la pandemia de la COVID-19, los integrantes de las organizaciones deben atreverse a pensar y actuar “fuera de la caja” de las tradiciones, para evitar –como diría Einstein– “aplicar sus soluciones correctas a los problemas equivocados”. 

Las empresas están asumiendo que las competencias “técnicas” son una condición necesaria, pero no suficiente, para incorporar talento humano a sus organizaciones.

Por estos motivos, a los requerimientos de profesionales con competencias y experiencias laborales asociadas a la transformación digital y el teletrabajo, se suma el requerimiento del nivel de desarrollo psicológico, la visión que tienen del trabajo y las organizaciones y los valores que emplearán para vincularse y cooperar con otros integrantes de la organización.

Entre las competencias personales más requeridas, se encuentran las siguientes:

Visión de la organización

Ver la organización como “Un proyecto en el que elijo participar” y como “Un sistema humano que creamos y cuidamos entre todos”.

No ver la organización como “Un territorio hostil donde competimos por recursos escasos” o como “Una fuente de problemas con los que debo lidiar cada día”.

Autoexpresión

La capacidad de aportar ideas creativas –aunque sean disruptivas del statu quo cultural de la organización– sin temor a ser excluido o etiquetado por los demás.

La disposición para ser incluyente y aprovechar la diversidad de los equipos humanos como una riqueza para innovar.

Conexión

La capacidad de conectar empáticamente con los demás y aplicar modalidades de trabajo colaborativo para cocrear soluciones pertinentes (en vez de soluciones correctas) y afrontar los desafíos de tu organización.

La disposición para aportar valor a la organización, mediante estrategias que permitan impulsar el crecimiento exponencial de sus negocios “con y a través” de todos.

Contribución

La capacidad de comprender el impacto que tus formas de pensar (valores) y actuar (conductas) tienen sobre ti mismo y los demás.

La disposición para asumir responsabilidad para contribuir a mejorar indicadores de desempeño, rendimiento y engagement de tu organización.

Servicio

La capacidad para alinear tu propósito personal con el propósito superior de tu organización.

La disposición para enfocar tu talento en la creación de valor económico, social y ambiental, desde tu organización.

 

Conclusión

Las organizaciones están asumiendo que las competencias técnicas se pueden adquirir y desarrollar mientras estamos trabajando en una organización y que, en cambio, actualizar y alinear la visión y los valores personales de los nuevos ingresos es un proceso muy difícil de realizar en el ámbito de una relación laboral, porque requiere un alto nivel de voluntad y constancia por parte de cada persona. 

En la nueva normalidad, las organizaciones están priorizando el impacto e influencia de la visión y los valores de las nuevas incorporaciones sobre la cultura corporativa, por encima de la calidad de sus competencias técnicas.

Héctor Infer

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Socio fundador de TransformAction Europe & Latam y Partner & Global Trainer de Barrett Values Centre