Responsabilidad familiar corportativa

Responsabilidad familiar corportativa Responsabilidad familiar corportativa
Business Review · Estrategia

De entre las nuevas formas de gestión, la responsabilidad social corporativa (RSC) se ha extendido en el ámbito empresarial con distintas intenciones. La norma ISO 26.000 la define como "la responsabilidad de una organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y en el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente". Esta definición centra la atención en la toma de decisiones, núcleo esencial de la dirección de empresas, y en su efecto positivo o negativo en las personas y en su entorno. Más adelante trataremos sobre los diferentes estilos y formas de dirigir. Fijándonos ahora en la repercusión que tienen las acciones, la responsabilidad nace de una visión más global y antropológica de la empresa, que tiene en cuenta la interdependencia de las personas y el entorno y una concepción de la ganancia en términos de crecimiento, de multiplicación de recursos.

Por este motivo, la responsabilidad de la empresa ha de ir más allá de remunerar la inversión de los accionistas. Cumplir con la legislación es una obligación, y no una mera opción. La responsabilidad social corporativa ha de reflejar el compromiso de la empresa con la sostenibilidad y con su entorno, con una visión a largo plazo que sepa anticipar las consecuencias que conlleva la toma de decisiones.

LA RESPONSABILIDAD DE LA EMPRESA

Toda empresa, como cualquier otro tipo de organización humana, está formada por un conjunto de personas que se coordinan a fin de obtener determinados resultados. Su fin específico es generar riqueza y repartirla lo más equitativamente posible. Y su fin genérico, conseguir que los que la componen desarrollen sus capacidades tanto personales como profesionales.

Se dan, por tanto, dos tipos de objetivos: unos económicos –centrados en la creación de riqueza– y otros sociales –cuya finalidad trata de satisfacer otras necesidades–. Y entre los sociales está el contar con personas motivadas que quieran formar parte de ella y construir su futuro, condición necesaria para la existencia y sostenibilidad de cualquier organización.

La responsabilidad de la empresa implica hoy la capacidad de responder a un nuevo paradigma antropológico centrado en las personas que, además de valor económico, genere confianza y compromiso.  Poner en el centro a las personas conlleva que ellas puedan atender sus necesidades personales y familiares, ya que sin tiempo, energía ...