Transformación digital: un enfoque desde los conocimientos, habilidades y capacidades organizativas

Transformación digital: un enfoque desde los conocimientos, habilidades y capacidades organizativas Transformación digital: un enfoque desde los conocimientos, habilidades y capacidades organizativas

MC

Marc Correa

Business Review (Núm. 294) · TIC

Las modificaciones que deben producirse para poder avanzar en la transformación digital de una organización deben articularse sobre tres pilares: tecnología y el conocimiento de la misma, nuevas habilidades para poder ser efectivos en la nueva organización y cambio de las capacidades organizativas

La transformación digital (TD) es un asunto que aparece de manera recurrente cuando se habla con directivos y directivas. Y casi siempre, en un momento u otro de la conversación, aparece la misma pregunta: “En confianza…, ¿qué es exactamente esto de la transformación digital?”. Parece que esta cuestión debería estar resuelta, dado que hace ya tiempo que se habla de ello en los medios de comunicación, en las redes, en las escuelas de negocio… Pero, si somos honestos, hay que decir que todavía no existe un consenso claro ni entre los académicos ni entre los profesionales del sector acerca de lo que es realmente. Artículo tras artículo, publicación tras publicación, cada vez se introducen más matices y se está más lejos del consenso. De ahí la recurrencia de la pregunta.

Asumiendo lo anterior, aquí se propone una definición operativa que en ningún caso pretende encontrar el consenso inexistente, pero sí establecer un marco para la reflexión.

Los tres pilares

La palabra “transformar” proviene del latín transformare, y sus componentes léxicos son el prefijo “trans-”, que significa pasar de un lado a otro; “forma”, que significa configuración de algo, figura, imagen; y el sufijo “-ar”, utilizado para formar verbos. Así, la TD debe ser un proceso que consiste en pasar “de un lado a otro”, lo que implica cambiar la configuración de “algo” en base a las capacidades y tecnologías digitales.

Las preguntas que aparecen a continuación son estas: ¿la forma de “qué” hay que cambiar? y ¿para qué? El fin último de cualquier transformación organizativa debe ser el mejor cumplimiento de la misión y la visión que dicha organización tiene, considerando el entorno en el que se encuentra; por lo que nunca se cambiará por cambiar, sino para ser más efectivos y poder satisfacer mejor las necesidades de los stakeholders clave. Esto responde la pregunta del “para qué”. En la pregunta acerca de “qué” hay que cambiar es donde existe una mayor discrepancia. Aquí se propone que los cambios que deben producirse para poder avanzar en la TD de una organización deben articularse sobre tres pilares:

1. Tecnología y el conocimiento de la misma.

2. Nuevas habilidades para poder ser efectivos en la nueva organización.

3. Cambio de las capacidades organizativas (estos cambios bien pueden implicar desde nuevos modelos de negocio hasta nuevos procesos, pasando por nuevos productos o nuevas estructuras or...


Marc Correa

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Profesor del departamento de Dirección de Recursos Humanos de ESADE Business School.