Transformación empresarial para superar la crisis

Transformación empresarial para superar la crisis Transformación empresarial para superar la crisis

Si analizamos la actual situación desde la dimensión empresarial, tenemos que aceptar que las empresas se encuentran en su actual estado debido a la falta de acción en el momento adecuado por autocomplacencia ante unos resultados especialmente buenos durante un tiempo demasiado prolongado.

Las empresas tienen que realizar su actividad económica en un entorno; por tanto, deben adecuar su estructura empresarial al entorno en el que se encuentren en cada momento. A mediados de los noventa se produjeron una serie de hechos que estaban advirtiendo sobre el cambio de paradigmas, generando así una crisis estratégica ante la cual las instituciones en general no reaccionaron, si bien ya se bautizó la nueva era como la "Era de la Información" o "Sociedad de la Información".

Los hechos especialmente relevantes a los que nos referimos son las últimas Rondas del GATT (15 de marzo de 1994), la explosión de las tecnologías de la información y la incorporación de China a la Organización Mundial del Comercio (WTO, por sus siglas en inglés), el 1 de enero de 2001, de tal forma que comenzaba la formación de un nuevo mercado inmenso accesible sin limitaciones, pero con una competencia feroz. Ese nuevo mercado se incrementa en volumen de forma dramática con la incorporación de aproximadamente 250 millones de nuevos consumidores provenientes de los países emergentes, los cuales constituyen una de las fuerzas del imparable reemplazo de la clase media por la nueva sociedad del low cost, con lo que se produce un cambio de paradigmas.

Todo ello ha ido convergiendo hacia la situación actual; la crisis estratégica no gestionada desembocó en la peor clase de crisis de resultados, la de resultados mejores de los esperados, lo que produjo un efecto de autocomplacencia, de tal forma que la inacción fue el común denominador. Por eso, después de inflar un mercado ficticio, cuando éste ha reventado, ha aparecido la auténtica realidad y así encontramos sectores tradicionales del siglo xx –de hecho, los pilares del siglo xx (la Era Industrial)– cayendo en vertical a una gran velocidad, en plena crisis de liquidez.

En definitiva, llegamos a una situación en la que las instituciones, en general, se encuentran ancladas en un entorno que ya ni existe ni va a volver, manteniendo una mentalidad trasnochada del siglo xx , lo que ha originado un desconcierto general, seguido de desconfianza, incertidumbre, pesimismo, etc.

No obstante, e...