Un nuevo horizonte en la información empresarial: información contable y extracontable y el informe integrado

Un nuevo horizonte en la información empresarial: información contable y extracontable y el informe integrado Un nuevo horizonte en la información empresarial: información contable y extracontable y el informe integrado
Business Review (Núm. 237) · Finanzas

En el siglo xxi, la contabilidad se enfrenta a un nuevo desafío. Históricamente, las empresas solo se fijaban en los recursos materiales o financieros, fáciles de valorar de forma fiable. Hoy en día, en cambio, la clave de la mayoría de las compañías de los países desarrollados se centra en recursos intangibles, no financieros. Es lo que, a grandes rasgos, puede definirse como el capital intelectual de la sociedad, "la posesión de conocimientos, nexperiencia aplicada, tecnología organizacional, relaciones con los clientes y habilidades profesionales que proveen a la compañía de competitividad en el mercado", como explican Edvinsson y Malone (1997).

Pero ¿cuántos de estos recursos pueden contabilizarse? ¿Pueden valorarse económicamente con fiabilidad? ¿Deben, realmente, aparecer en los estados financieros? Para dar respuesta a estas preguntas, primero hay que determinar los pros y los contras de contabilizar el capital intelectual, así como las diversas soluciones que existen en la actualidad.

 

LA INFORMACIÓN CONTABLE La contabilidad es, básicamente, una herramienta para registrar la realidad económica y financiera de la empresa e informar sobre ella. Hay diversos grupos de interés, además de los propios gestores, que están interesados en la información que la sociedad puede revelar, entre otros:

•  Los inversores presentes o futuros, con el objetivo de decidir si deben mantener, comprar o desinvertir en la compañía, así como los analistas que se dediquen a proporcionar dichas recomendaciones a sus clientes.

•  Los trabadores, para observar la evolución de la empresa y ver si es interesante mantener el puesto de trabajo o no, o cuáles deben ser sus reivindicaciones.

•  Los clientes, por ejemplo, en el caso de que tengan una gran dependencia de la sociedad para el suministro de materiales, o para determinar el poder de negociación del que dispondrán.

•  Las administraciones Públicas, para realizar comprobaciones sobre los impuestos declarados.

•  Los acreedores, proveedores o entidades financieras, ya que les ayudará a decidir si deben conceder financiación a la empresa o no. Para ell...