Cómo elaborar un Plan de Gestión del Cambio enfocado a resultados

Cómo elaborar un Plan de Gestión del Cambio enfocado a resultados Cómo elaborar un Plan de Gestión del Cambio enfocado a resultados

JC

Joan Cos Codina

Business Review (Núm. 313) · Estrategia

El entorno crecientemente cambiante y cada vez más competitivo obliga a las organizaciones y a sus responsables a actuar frente a los altos niveles de fracaso a la hora de implantar todo tipo de proyectos e iniciativas de cambio, que se estiman entre el 70 y el 80%. Con el objetivo de mejorar estos datos, existen instrumentos de gestión del cambio que explotan nuevos caladeros de eficiencia, rentabilidad y éxito de las organizaciones. Uno de ellos es SIGE, un marco de actuación orientado a resultados y de intervención rápida, que ordena, sistematiza y aporta lógica y proceso a la elaboración de un Plan de Gestión del Cambio.

La gestión del cambio es una disciplina empresarial relativamente joven, todavía en proceso de desarrollo y madurez, formada por una variedad de ámbitos de conocimiento distintos, y aplicable a una amplia base de situaciones. Es una disciplina multidimensional, que le puede parecer ambigua, e incluso escurridiza, a la mente que impone etiquetas. Además, todavía no hemos aprendido a explicarla bien en el ámbito organizacional para otorgarle el lugar que le corresponde, acorde al valor que aporta.

La gestión del cambio tiene una base de investigación y desarrollo metodológico todavía escasa, en comparación con otras disciplinas del ámbito del management o de la psicología del comportamiento. Aúna diferentes ámbitos, pertenecientes tanto a la gestión empresarial como a la psicología humana, el más notorio de los cuales es el desarrollo organizacional (incluyendo el comportamiento organizacional, la gestión de proyectos, el desarrollo del liderazgo y de equipos y la psicología del comportamiento humano individual), con una atención importante hacia la psicología positiva y también la inteligencia emocional.

La gestión del cambio es una realidad poliédrica que demanda al practicante un ejercicio constante de cambio de punto de observación. Por decirlo de otra forma, podemos mirar la gestión del cambio con ojos de experto organizacional y de experto en comportamiento de las personas, pero también con ojos de responsable financiero, de operaciones, de organización, de recursos humanos, de formador y de coach, entre otros.

La gestión del cambio se aplica a multitud de situaciones de la vida empresarial, organizacional e incluso personal. Su utilización es adecuada y útil en cualquier escenario de cambio que afecte a personas. Cuanta más gente se vea afectada o involucrada, mayor será la conveniencia para aplicar la gestión del cambio. Y cuanto más poder e influencia tengan las personas sobre la consecución de los beneficios del cambio, mayor será también la conveniencia de su aplicación.

 

La necesidad de gestionar los cambios El cambio no es nuevo, y gestionarlo para tener éxito tampoco lo es. Muchas veces, lo hacemos sin conocer una disciplina que nos indique el camino. En el mejor de los casos, lo hemos gestionado con empatía, mano izquierda, comunicación y tiempo. Pero, demasiado a menudo, también lo hemos gestionado utilizando la fuerza de la jerarquía, el poder y el miedo. Sin olvidar...


Joan Cos Codina

Profesor colaborador en EADA-UOC ·