Cómo interpretar las señales débiles para la toma de decisiones estratégicas

Cómo interpretar las señales débiles para la toma de decisiones estratégicas Cómo interpretar las señales débiles para la toma de decisiones estratégicas

"Cuando las personas tropiezan con la verdad, suelen levantarse y apresurarse a seguir con sus actividades". Frase atribuida a Winston Churchill.

Ésta es la pregunta que todos quieren ver respondida: ¿por qué tantas personas inteligentes no vieron las señales del colapso del mercado subprime? Ya en el año 2001, existían muchas señales de peligro con respecto a la inminente burbuja inmobiliaria y al uso desen frenado de los derivados. Aun así, entidades financieras como Northern Rock, Countrywide, Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill Lynch ignoraron estas señales hasta que se vieron obligadas a enfrentarse al problema de una manera severa y brusca. Sin embargo, algunas empresas fueron más previsoras, percibieron las primeras señales de advertencia y actuaron sobre ellas. En el año 2003, el gurú de la inversión Warren Buffet previó que los derivados complejos iban a multiplicarse y a mutar hasta que "algún acontecimiento pusiera de manifiesto su toxicidad". En 2002, se burló de los derivados afirmando que eran armas de destrucción masiva. Del mismo modo, Edward Gramlich, gobernador de la Reserva Federal, advirtió en 2001 de una nueva casta de prestamistas que atraía a compradores con historiales crediticios mediocres hacia hipotecas que éstos no podían permitirse.

Algunos líderes de empresa también lo vieron. El director de hedge funds John Paulson detectó mercados de crédito "sobrevalorados" en 2006 y ganó 15.000 millones de dólares en 2007 reduciendo las hipotecas subprime. En julio de 2006, el principal economista estadounidense de Goldman Sachs advirtió: "Los precios nominales de las viviendas estadounidenses pueden entrar en un declive indiscutible en 2007. Se trataría del primer descenso registrado en los precios nacionales de la vivienda, como mínimo en términos nominales". Ya en 2007, otro colega suyo también advirtió: "Existen señales de un descenso en el criterio de concesión de hipotecas y señales iniciales de los problemas económicos de los prestamistas subprime". De modo similar, el consejo de administración del banco holandés ABN AMRO reconoció los inminentes problemas a los que se enfrentaba el sector bancario y se puso a la venta. A los accionistas les fue muy bien y reunieron prácticamente 100.000 millones de dólares antes de que todo se viniera abajo y se unieran a Fortis y otras compañías en el "sindicato de la ruina".

Así pues, ¿qué diferencia a los pocos previsores de la desventurada multitud? ¿...