Control eficaz de tareas

Control eficaz de tareas Control eficaz de tareas

Bajo la fuerte presión del trabajo muchos profesionales apenas reaccionan y acaban descuidando las actividades orientadas al logro de sus objetivos. ¡Actúe de otra manera! Concéntrese en las tareas que lo acercan a sus metas. Planifíquelas metódicamente.

Tips para el control eficaz de tareas  Resultados. ¿En qué radican mis objetivos? ¿Qué quiero conseguir? Determine sus tareas pensando en los resultados, no mirando al reloj. Al inicio de la jornada dígase: "Esto es lo que quiero conseguir hoy". (Por ejemplo, cinco citas con nuevos clientes). Actividades. ¿Qué debo hacer para conseguir estos resultados? Prioridades. ¿Cuáles son las tareas más importantes? ¿Qué es lo primero que hay que resolver? Reglas fundamentales para una organización efectiva del trabajo: ¡Ocúpese primero de lo importante! ¡Omita lo poco importante y poco urgente! ¡Ojo con la tiranía de la urgencia! Cálculo del tiempo. ¿Cuánto tiempo estimo que es necesario para cada tarea? Planificación de la agenda. ¿Cuándo haré esto o lo otro? Flexibilidad. ¿Cuánto tiempo he de reservar para imprevistos que escapan a mi control? Al planificar las tareas piense que no puede controlarlo todo. Lo más importante es que reserve todo el tiempo posible para las tareas y objetivos que son importantes para usted. Examine detenidamente los objetivos. Acostúmbrese a concentrarse en éstos y en los resultados. No haga ninguna gestión ni llamada sin antes recordar cuáles son realmente sus metas y qué resultados desea alcanzar con ellas. No deje de preguntarse si lo que intenta hacer ese día lo acerca a sus objetivos; si no, corre el riesgo de dispersarse en todas las actividades posibles o caer en una ciega hiperactividad. Tampoco olvide que los objetivos han de estar relacionados entre sí. Los que se proponga obtener en el día deberían contribuir a la consecución de los semanales y éstos a los mensuales; esta vinculación facilita la consecución de objetivos a largo plazo. Tenga presente el momento de mejor rendimiento. Planifique sus tareas de modo que las más difíciles y productivas coincidan, en lo posible, con ese momento. La disponibilidad y necesidades de los clientes suelen determinar su plan de horarios y citas. Sin embargo, si es usted quien lo programa, coloque los asuntos más difíciles en las horas del día en que usted es más productivo corporal y mentalmente.