Creación de valor a través de la robótica y la inteligencia artificial

Creación de valor a través de la robótica y la inteligencia artificial Creación de valor a través de la robótica y la inteligencia artificial
Business Review (Núm. 304) · TIC

¿Cuál será el impacto de la robótica y la inteligencia artificial en el empleo? ¿Podrán llegar a desplazar al ser humano en las organizaciones? Para responder a estas preguntas, hay que profundizar en aspectos como el potencial de estas tecnologías, de qué modo afectan a la innovación empresarial y al trabajo y cuál es el posicionamiento estratégico de las compañías al respecto

Algunos expertos sitúan la inteligencia artificial (IA) como una de las disciplinas más nuevas y relevantes, junto con la genética moderna. Sin embargo, este término no es tan nuevo como podría parecer, ya que fue acuñado en 1956 por John McCarthy y su grupo de investigación del MIT en la ya célebre conferencia de Dartmouth para referirse a “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligente”. En esta conferencia no solo se bautizó el concepto, sino que se establecieron las bases de la ciencia de la inteligencia artificial como un campo independiente dentro de la informática.

Cabe decir que este concepto no surgió espontáneamente de dichos autores, sino que ellos se basaron en estudios previos; entre otros, en los de Alan Turing, en 1950, quien, sin embargo, consideraba que la inteligencia artificial era un “juego de imitación”; es decir, una imitación del comportamiento humano, dando lugar a un campo científico llamado comportamiento racional, que se estudia desde las ciencias cognitivas y trata de explicar el comportamiento de la mente y sus procesos.

La “inteligencia artificial” de McCarthy causó tanta expectación que incluso se generaron previsiones muy agresivas de adopción de la misma a diez años vista desde entonces, pero estas nunca se cumplieron. Eso provocó un estancamiento, e incluso un abandono casi total de las investigaciones en ese campo durante casi quince años. Es en parte por ello que se pueden distinguir tres grandes etapas en la IA desde el punto de vista temporal, como se observa en el cuadro 1.



Actualmente, las aplicaciones de deep learning son las que han permitido popularizar y dar un auge importante a la IA, ya que, gracias al aumento de capacidad de computación, la reducción de costes de la tecnología y la democratización de la misma, dichas aplicaciones pueden ser empleadas en diversas soluciones diarias, tanto sociales como empresariales, como, por ejemplo, en diagnósticos sanitarios más precisos y rápidos, en la elaboración de prótesis inteligentes, en los pronósticos de ventas, en la automatización del marketing (con chatbots y publicidad programática), en la optimización de los aprendizajes en educación, en la automatización de tareas complejas en la industria, en la toma de decisiones robotizada o incluso en tareas de ayuda y compañía a personas mayores gracias a los robots sociales1.

La IA y sus principales apo...


Olga Rivera

·

Catedrática de Organización y Política de Empresa en Deusto Business School

David López López

·

Colaborador académico de ESADE Business School

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