Crisis Estelar

Crisis Estelar Crisis Estelar

Nos toca superar un inicio de década muy traumático y excepcional. En el momento de escribir esto, un tercio de la población mundial, alrededor de tres mil millones de personas, estamos obligados a confinarnos en nuestros hogares. El número de naciones o territorios con casos declarados de coronavirus (COVID-19) asciende inexorablemente.

Todo ha sucedido a un ritmo veloz. En pocas semanas hemos pasado a descontar una recesión global del 6%, una cifra muy alejada de las previsiones que se hacían solo unas semanas antes, que establecían el crecimiento del PIB mundial entre el 0% y el 1%. Solo dos meses atrás, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticaba para 2020 un año de fuerte crecimiento, comparado con 2019. La Organización Mundial del Comercio (OMC) acaba de anunciar que el comercio internacional se podría desplomar este año entre un 13% y un 23%. De los 160 países que se pronosticaba que, en todo el mundo, iban a registrar un crecimiento de los ingresos per cápita en 2020, ahora se vaticina que 170 estados registrarán una contracción en ese dato.

Cambios a todos los niveles

Desde que se anunció a inicios de enero el primer caso de coronavirus en China, la vida ha cambiado significativamente para cientos de millones de personas en todo el mundo. Estamos inmersos en una experiencia inédita. Estamos parando el mundo y volviendo prácticamente a una economía de subsistencia. El confinamiento total de la población significa parar la actividad productiva de los países, incrementar el desempleo y generar una perturbación financiera y una disrupción sin precedentes en la economía que tendrán una incidencia notable e intensidad incierta sobre la sociedad.

El terror a la transmisión del coronavirus ha ocasionado el cierre de gran parte de la actividad económica, de colegios, de universidades, de fronteras, y hasta puso en cuarentena el dinero chino, ya que allí, como medida de emergencia notable, llevan varios días esforzándose por limpiar billetes y monedas en circulación.

Para frenar y vencer al coronavirus es necesario cambiar radicalmente todo lo que hacemos: cómo trabajamos, socializamos, compramos, gestionamos nuestra salud, hacemos ejercicio, educamos a nuestros hijos, cuidamos a familiares… Todos deseamos volver rápidamente a la normalidad, aunque, para que ello suceda, deberán pasar muchos meses. Algunas cosas nunca volverán a ser iguales. El coronavirus supone un punto de inflexión....


Roberto M. Álvarez Del Blanco

·

Profesor de Márketing del IE Business School y profesor visitante de la Haas School of Business, University of California, Berkeley, y de la Stern School of Business de la New York University