Cuando la máquina supere al hombre

Cuando la máquina supere al hombre Cuando la máquina supere al hombre

JC

Juan Carlos Higueras Redecillas

Business Review (Núm. 316) · TIC

Las tecnologías asociadas al concepto de inteligencia artificial son, por ahora, las más disruptivas y avanzadas del siglo XXI y tienen un enorme potencial para transformar los modelos de negocio actuales, tanto en competitividad como en lo referente a mejorar la forma de vida de las personas. Sin embargo, no todo son ventajas, pues la inteligencia artificial conlleva una serie de barreras y desafíos éticos que pueden comprometer su potencial de desarrollo

La Unesco1 define la inteligencia artificial (IA) como un conjunto de tecnologías de procesamiento de la información que incorporan modelos y algoritmos que producen una capacidad para aprender y realizar tareas cognitivas, dando lugar a resultados como la predicción y la adopción de decisiones en entornos reales y virtuales. En estos entornos, los sistemas de IA están diseñados para funcionar con una cierta autonomía, mediante la modelización y representación del conocimiento, la explotación de datos y el cálculo de correlaciones, incluyendo métodos de aprendizaje y razonamiento automático, así como sistemas tales como el Internet of Things (IoT), robóticos e interfaces entre ordenadores y seres humanos.

Durante los primeros años de evolución de la IA, los desarrollos fueron dirigidos a introducir nuevos avances en las capacidades de razonamiento lógico, lingüístico y matemático de los algoritmos, dando como resultado sistemas que eran capaces de interpretar órdenes y ejecutar respuestas que eran predecibles. Sin embargo, en los próximos diez años vamos a poder asistir a la creación de nuevos modelos que buscan abordar el complejo mundo de las emociones y el desarrollo de nuevas capacidades mediante el aprendizaje autónomo de las máquinas.

Así pues, la IA permite desarrollar sistemas y modelos mediante software que son capaces de aprender, comprender y razonar al igual que lo hace una persona; idea que ha sido la principal fuente de inspiración de numerosas películas de ciencia ficción, donde las máquinas son capaces de procesar la información de una forma que emula la inteligencia humana en áreas del aprendizaje, percepción, razonamiento, predicción, planificación y control.

 

El ecosistema de la inteligencia artificial Cuando hablamos de IA, realmente estamos haciendo referencia a un conjunto de tecnologías que forman un ecosistema, como son el machine learning, las redes neuronales y la robótica (ver el cuadro 1). Mientras que las dos primeras se centran en el desarrollo de algoritmos que analizan grandes volúmenes de datos, con el objetivo de identificar patrones para poder llevar a cabo predicciones en los comportamientos o dar asistencia avanzada a las personas, o bien a otras máquinas, la robótica trabaja sobre la construcción de ingenios físicos o virtuales, desde los más simples, que solo interaccionan con las personas (como puede ser una máquina de vending), hasta los más complejos (and...


Juan Carlos Higueras Redecillas

Profesor de Estrategia, Finanzas y Emprendimiento en EAE Business School ·