El fin de los Bancos tal como los conocemos: tres posibles escenarios

El fin de los Bancos tal como los conocemos: tres posibles escenarios El fin de los Bancos tal como los conocemos: tres posibles escenarios

Parecía que el sector financiero iba a salvarse del impacto de las nuevas tecnologías hasta que llegó el fintech, un nuevo modelo financiero protagonizado mayormente por startups, que ha puesto en duda el futuro de las entidades bancarias tradicionales. En una fase inicial, destacó el paso de la competencia a la colaboración entre fintech y banca, mientras que, en una segunda ola del fintech, podrían llegar a confluir tres elementos: la "plataformación" de la banca, un modelo de negocio con el que herramientas de diferentes empresas pueden intercambiar funcionalidad y datos; los bancos fintech, para que los usuarios sean atendidos en toda clase de servicios por una sola empresa fintech; y los gigantes tecnológicos no financieros, convertidos en competidores bancarios.

 

 

 

 

 

 

 

Los primeros años del fenómeno fintech se han caracterizado por el florecimiento de toda clase de startups, cuyo denominador común ha sido, a través de una base tecnológica, su enfoque a proporcionar una experiencia del usuario excelente alrededor de unos determinados productos y servicios financieros, o a crear nuevos modelos de negocio desconocidos hasta el momento por la banca tradicional. Este desafío ha acabado por impactar en la planificación organizativa, la innovación e incluso las inversiones en tecnología por parte de los bancos incumbentes, que han sentido en estos últimos años que deben moverse de forma acelerada si quieren defender su cuota de mercado frente a estos nuevos entrantes fintech.


LA IRRUPCIÓN DEL 'FINTECH': DE LA COMPETICIÓN A LA COLABORACIÓN

Se puede decir que, en la fase inicial, bautizada como la "primera ola del fintech", la tónica de relación entre fintech y banca ha sido la competencia más que la colaboración. Sin embargo, en estos dos últimos años ha tenido lugar un creciente acercamiento entre ambos mundos, que ven cómo tienen más a ganar que a perder colaborando y buscando sinergias. En el caso de la banca tradicional, puede incorporar la innovación, la excelente experiencia del cliente y la proximidad a los clientes más jóvenes que tienen las fintech, mientras que estas últimas pueden verse beneficiadas con la potencia inversora, la confianza y la enorme base de clientes de la banca incumbente.

Los expertos afirman que, a medida que los bancos y las compañías f...