El Gobierno del dato, buscando la excelencia del Big Data

El Gobierno del dato, buscando la excelencia del Big Data El Gobierno del dato, buscando la excelencia del Big Data

En los últimos años, observamos también el poder creciente de las redes sociales, así como la emergencia de los proyectos open data de los organismos oficiales, cada vez más demandados como fuentes externas. La unión de toda esta información ofrece a estas empresas un valor incalculable para mejorar sus beneficios: anticipación a posibles fugas de clientes a través de análisis de comportamiento y modelos predictivos, detección de fraude, mejora del rendimiento en sus procesos y detección de nuevas oportunidades son solo algunos ejemplos del uso de los datos como activo de una compañía. Si a todo ello le añadimos otra de las grandes ventajas existentes hoy en día, como es la posibilidad de reducir el time to market aprovechando las capacidades de la nube (evitando, al menos en primera instancia, el tiempo de aprovisionamiento de máquinas), tenemos la situación perfecta para la realización de proyectos Big Data. ¿Qué empresa no está, o debería estar ya, involucrada en uno de ellos? Ahora bien, cuando entramos en la vorágine de los proyectos primamos la velocidad de ejecución por encima de mecanismos de control de la información. Las grandes distribuciones de software on-premise para tratamiento masivo de datos incorporan módulos de control y auditoría; sin embargo, cuando hablamos de desarrollos en la nube, encontramos grandes carencias en la gestión centralizada del dato a su paso por cada una de las distintas etapas de su tratamiento dentro de una aplicación. Es el momento de dar la importancia que se merece al Gobierno del dato.

 

¿Qué es el Gobierno del dato? El Instituto Master Data Management (MDM Institute) lo define como la orquestación formal de gente, procesos y tecnología para permitir a una organización potenciar los datos como un activo de la compañía. Desde nuestra experiencia en BEEVA, podríamos decir que el Gobierno del dato establece un marco de trabajo para regular procesos relacionados con el tratamiento de datos, donde se da valor al dato y a todas las operaciones relacionadas con él. Desde su entrada en el sistema se debe establecer qué roles (quién) pueden realizar determinadas acciones (qué) sobre qué conjunto de datos (con qué) y bajo qué condiciones. La potencia sin control no sirve de nada; después de participar en varias decenas de proyectos Big Data, desde BEEVA hemos dado un paso más: sabemos que el valor no sólo se encuentra en la tecnología o en las ventajas anteriormente descritas. En un proye...