El lenguaje de la innovación: poética y práctica

El lenguaje de la innovación: poética y práctica El lenguaje de la innovación: poética y práctica

Dice Jorge Wagensberg que sin lenguaje es posible pensar, es difícil conocer y es imposible comprender. Así, el lenguaje es fundamental para compartir; algo tan necesario para progresar y evolucionar como la vida misma.

Estamos rodeados de la necesidad del lenguaje porque es consustancial para convivir con otros. Desde el lenguaje más básico, de las palabras, de los gestos... hasta los lenguajes más sofisticados para compartir cualquier tipo de conocimiento. Todo a nuestro alrededor son códigos, formas de expresión, lenguajes. El lenguaje como necesidad, como aspiración, como gozo para el pensamiento intelectual. Hemos desarrollado todo tipo de lenguajes, para hablar de diferentes cosas. Relojes que marcan el tiempo, fórmulas que expresan conceptos... Y algo tan prosaico como el Plan General de Contabilidad, que es un lenguaje especializado para hablar de la situación económica y financiera de las empresas. De si van bien o mal, de si ganan poco o mucho... Un lenguaje para comunicarnos y entender más o menos lo mismo.

También necesitamos un lenguaje para la innovación. Un código para entendernos cuando hablamos de innovación. Un código para compartir y progresar: el lenguaje de la innovación. El lenguaje de la innovación está por descubrir y por construir. Es una asignatura pendiente para poder comprender la innovación y hablar todos más o menos de lo mismo. No obstante, se trata no sólo de hablar, sino también de hacer. Se trata de modelizar, de escribir. De hablar y de escribir, de compartir ámbitos de inspiración y creatividad, y de compartir modelos de referencia para la innovación.

En palabras del escritor Bernardo Atxaga, yo diría que la innovación tiene una poética y una práctica. Lo poético va más allá de lo útil, lo económico, lo informativo y lo pragmático. Una poética nos habla de aproximaciones conceptuales, de maneras de ver las cosas, de intuiciones y de emociones, pero con un lenguaje común. Una poética que, lejos de perderse en la magia de las palabras, sin un sentido real, aporta una manera de entender la innovación con un lenguaje común, proyectando factores de liderazgo psicológico. La poética nos habla de los principios inspiradores de la innovación, de la conceptualización de los sistemas de innovación sobre la base de unos valores, con los motores de la tecnología, el conocimiento y la cooperación, y con el impulso y dirección del liderazgo cooperativo. La poética de la innovación nos habla de cr...


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