Manual de emergencia para mantener el posicionamiento de marca en Internet

El sector opina

Manual de emergencia para mantener el posicionamiento de marca en Internet Manual de emergencia para mantener el posicionamiento de marca en Internet

Este texto no pretende ser más que un manual de primeros auxilios para marcas que en algún momento se sientan indispuestas a causa de la velocidad que imprime el mundo online. Un manual creado para la reflexión más que para la acción. Está estructurado en tres grandes principios que deben considerarse y una única solución que, aunque no es mágica, es el principio que debe sustentar toda decisión.

1. Principio de aceleración y velocidad Toda marca, en Internet, se acelera, y, con ella, todo aquello que sustenta su posicionamiento. Se acelera la relación con sus públicos creando nuevos puntos de contacto y relaciones, sus acciones y nuestras reacciones. Se acelera el ciclo de vida de los productos y nuestra relación con la competencia. Todo se acelera hasta llegar a la velocidad estándar online.

2. Principio de ubicuidad Toda marca, en Internet, se convierte en ubicua y deja de poder comunicar unidireccionalmente. La marca ya no está solo donde quiere estar, estará donde la sitúen. Los contextos dejan de ser controlables y se convierten en líquidos. La comparación es permanente y está controlada por terceros. La interacción con sus públicos, también: rápida, como ya indicamos en el principio de aceleración, y bidireccional.

3. Principio de expansión Toda marca se expande en Internet en todas direcciones y ocupa territorios que no le son cómodos por voluntades que le son ajenas. Por naturaleza, el medio difuminará fronteras y la definición de targets tradicionales. Lo mismo sucederá con el precio, la percepción de los beneficios y los usos que se comunican de sus productos.

La única opción que le queda a la marca es ser honesta. Honesta para marcar unos límites asumibles. Honesta para aprender a decir "no" cuando algo no le compete y para tomar partido cuando las circunstancias se lo exigen. Para ser firme y mantener esos límites, valores e identidad de la marca. Para escuchar antes de hablar y entender a quién está escuchando. Para dialogar de tú a tú y asumir que ese diálogo la va a transformar. Para convertir esa transformación en algo propio más allá del medio. Y, por último, ser honesta para admitir errores, porque los habrá. Admitirlos, asumirlos e integrarlos en el proceso. Honesta para, teniendo un posicionamiento sólido, poder vivir en un medio líquido.