Continuamente hablamos de transformación. Ya nadie duda de que nos hallamos ante una era que marca un nuevo modo de hacer, vender, fabricar, comunicar y, por supuesto, consumir. Todo cambio radical implica el nacimiento de nuevas oportunidades, la necesidad de reinventarse por parte de las empresas existentes y el surgimiento de iniciativas que son totalmente rompedoras en su sector. A estos modos distintos de aproximarse a la estrategia empresarial dedicamos de forma monográfica este número de mayo de HDBR.

Plataformas tecnológicas, digitalización, economía colaborativa, sostenibilidad, inteligencia artificial, Big Data, robotización... implican el nacimiento de nuevas maneras de actuar y pensar que redefinen sectores y obligan a adaptarse a los players ya existentes, y a ellas nos referimos cuando hablamos de modelos de negocio disruptivos.

A pesar de la importancia innegable e imprescindible de la tecnología en el dibujo del nuevo escenario empresarial, no podemos olvidar que la gran batalla se libra en el terreno de un cambio de mentalidad, una nueva forma de ver que lleva a planteamientos distintos. Sin ese recorrido previo que sucede de forma ineludible en el propio seno de cada individuo, de todo profesional, no es posible dar el paso al frente para abrirse a nuevas ideas. Y, por extrapolación, este planteamiento es aplicable a la empresa en su conjunto: sin el fundamento sólido de una nueva cultura organizativa, permeable al cambio, focalizada hacia la innovación, las distintas aproximaciones que requiere el nuevo contexto no son posibles.

En este momento de replanteamiento donde se escriben, definen y repiensan los parámetros a medida que se crean, la única forma fiable de mirar hacia delante es, en muchas ocasiones, mostrar el camino recorrido por otros que han llegado a buen puerto. Por ello, este monográfico está plagado de casos, ejemplos y reflexiones desde sectores punteros en la disrupción como pueden ser la banca o la industria farmacéutica.