Prepararse para el futuro a través del diseño idealizado

Prepararse para el futuro a través del diseño idealizado Prepararse para el futuro a través del diseño idealizado

A medida que el ritmo de cambio en el entorno aumenta continuamente, a la par que su complejidad, la exactitud en la previsión se va haciendo cada vez más difícil y menos probable. No obstante, las dificultades que intervienen en la predicción del futuro no eliminan la necesidad de tenerlo en consideración. Por tanto, ¿cómo deberíamos hacerlo?

Un enfoque generalizado para abordar el futuro implica la planificación estratégica. En mi trabajo de investigación he descubierto que hay tres enfoques habituales en esta planificación. El primero es el reactivismo. Los planificadores reactivos encuentran la solución a sus problemas organizacionales en soluciones que han funcionado en el pasado. A menudo sienten nostalgia de la situación anterior de sus organizaciones y hablan de "los buenos tiempos".

El segundo enfoque es el inactivismo. Los planificadores inactivos o conservadores están satisfechos con las cosas tal como están y tienen la esperanza de que sus problemas actuales desaparecerán sin más si no hacen nada.

El tercer enfoque es el preactivismo. Los planificadores preactivos no buscan la solución a sus problemas en el pasado o en el presente, sino que creen que el futuro puede ser mejor que el presente. Para ellos, el futuro es una oportunidad de mejora que pueden explotar. El punto débil de este tercer enfoque está en predecir cómo será el futuro. Cualquier predicción del futuro garantiza resultados deficientes. Estos enfoques funcionan a veces, pero muy a menudo no lo hacen.

Los planificadores visionarios han desarrollado un cuarto enfoque que da como resultado lo que yo denomino "diseño idealizado". Estos planificadores interactivos rechazan los tres enfoques anteriores. Planifican retroactivamente desde donde quieren estar hasta donde están ahora y no planifican para el futuro, sino para que sus organizaciones sean como ellos quieren que sean en el presente. Al hacerlo, los directores interactivos preparan a sus organizaciones para el éxito en el inescrutable futuro.

ANTICIPARSE AL FUTURO

Los supuestos sobre el futuro difieren cualitativamente de las previsiones. Las previsiones tratan de futuros probables; los supuestos tratan sobre futuros posibles. Llevamos rueda de repuesto en el coche a pesar de que no prevemos tener un pinchazo en nuestro próximo viaje. De hecho, en todo caso, prevemos que no tendremos un pinchazo en nuestro próximo viaje. Sin embargo, damos por supues...