Tomar mejores decisiones con el Big Data

Tomar mejores decisiones con el Big Data Tomar mejores decisiones con el Big Data

El valor del Big Data: el ejemplo del baloncesto Para entender el valor del Big Data, tomemos el ejemplo del baloncesto. Durante mucho tiempo, los entrenadores han utilizado sus años de experiencia y su intuición para preparar las estrategias de los partidos, así como las distintas tácticas de defensa. De hecho, esa experiencia acumulada se inicia, en muchos casos, en primer lugar como jugador, para posteriormente desarrollar la carrera de entrenador. Ese fue el caso de "Doc" Rivers, que jugó en varios equipos de la NBA, para posteriormente entrenar, entre otros, a los Boston Celtics o a Los Angeles Clippers. Con estos requisitos de experiencia acumulada, es impensable que alguien ajeno al baloncesto pueda desarrollar una carrera profesional como entrenador. Sin embargo, esa persona podría hacer uso del análisis del MIT de los intentos de tiro a canasta producidos en la NBA entre los años 2006 y 2011, unos setecientos mil en total. Si dichos intentos se posicionan en la cancha, asignándoles un color cuando la probabilidad de canasta es mayor, obtenemos un mapa que nos proporciona una información lógica.

Los lugares donde la probabilidad de encestar es mayor serían justo debajo de la canasta (por una mayor proximidad al aro) y en las líneas laterales de tres puntos (por el incentivo de una mayor puntuación). Una información que no solo conoce el entrenador, sino, en realidad, cualquier persona aficionada al baloncesto. Sin embargo, si se presentan los datos de forma segregada por jugador, por ejemplo, los de figuras como Steve Nash, Ray Allen, Dirk Nowitski y Kobe Bryant, se empiezan a observar cosas que no son tan evidentes. En el caso de Kobe Bryant, se ve que es más efectivo encestando en la parte izquierda de la línea lateral de tres puntos que en la derecha. De la misma forma que hay productos de sentido común con los que los supermercados se tienen que abastecer antes de un huracán, cuando se analizan en detalle los datos, se empiezan a ver patrones que no son tan evidentes a simple vista, que seguramente conoce el entrenador por sus años de experiencia, pero no el aficionado medio.

La pregunta a plantearse entonces no es si podemos sustituir la experiencia del entrenador por un mero análisis de datos, sino si el entrenador puede hacer un mejor trabajo si, además de utilizar su experiencia e intuición, utiliza el valor que le proporciona el Big Data.

Por lo tanto, el valor del Big Data para las empresas será c...