Un marco para elecciones más saludables:el triángulo de decisiones caliente-frío

Un marco para elecciones más saludables:el triángulo de decisiones caliente-frío Un marco para elecciones más saludables:el triángulo de decisiones caliente-frío
Business Review · Marketing

Imaginemos que quedamos para comer con un viejo amigo en un restaurante de nuestra ciudad. Es una hora más tarde de la hora a la que solemos comer y tenemos mucha hambre. En el momento de sentarnos, la camarera nos ofrece una carta a todo color, y, justo ahí, en la primera página –y en todo su esplendor–, hay una magnífica hamburguesa de queso con doradas patatas fritas.

¿Qué es más probable que pidamos? ¿La hamburguesa o la ensalada de espinacas con pollo a la plancha que hay en la foto de abajo? Los estudios demuestran que encontrarnos muy cerca de aquellos estímulos que nos provocan una reacción visceral –ya sea hambre, sed, miedo, excitación o dolor– merma, en gran medida, nuestra capacidad de tomar decisiones razonadas, y, en consecuencia, será más probable que optemos por la opción poco saludable.

La razón de fondo de que tomemos decisiones de una forma poco óptima se encuentra en el hecho de que nuestro comportamiento está guiado por dos tipos de procesos, descritos por el Premio Nobel Daniel Kahneman en su best seller Pensar rápido, pensar despacio: el Sistema 1 de pensamiento y el Sistema 2 de pensamiento. Mientras que el Sistema 1 tiende a operar sin esfuerzo y de forma automática, las operaciones del Sistema 2 son más lentas, requieren más esfuerzo y son deliberadas. Los juicios del Sistema 1 se basan en percepciones, intuiciones y emociones, mientras que los juicios del Sistema 2 reflejan un análisis lógico y un razonamiento en profundidad.

Como cabría esperar, en el día a día, el Sistema 1 guía gran parte de nuestro comportamiento. En este artículo presentaremos el tríangulo de decisiones caliente-frío, un marco que señala que la probabilidad de elegir las opciones más saludables se ve influenciada por dos cosas: el grado en que nos encontramos en un estado visceralmente "caliente" o "frío" y el grado en que el Sistema 1 o el Sistema 2 son aplicados a la decisión.

El triángulo de decisiones El trabajo pionero en torno a las influencias viscerales realizado por George Loewenstein, de la Universidad Carnegie Mellon, demostró que los impulsos humanos como el hambre, la sed y el dolor, a menudo, dan como resultado comportamientos poco saludables, incluso si las consecuencias perjudiciales resultantes se pueden prever. Esto se debe a que los estados viscerales "calientes" nos incitan a concentrarnos en satisfacer nuestros impulsos más inmediatos. El impacto dual del pensamie...