Caso: La ibense. El resurgir de una marca

Casos prácticos

Caso: La ibense. El resurgir de una marca Caso: La ibense. El resurgir de una marca

En los últimos tiempos estamos observando un cierto interés de los fondos de inversión por adquirir empresas de la cadena agroalimentaria en sentido extenso, lo que incluye a sus proveedores. Y es que estos fondos, que antaño tenían su foco puesto en otros sectores, han visto cómo, durante la década de la crisis, el sector de la alimentación ha sufrido en menor medida sus negativos envites y se ha caracterizado por una mayor estabilidad.

En la cadena agroalimentaria, además de las grandes empresas, existe un amplio espectro de cooperativas y compañías pequeñas y medianas, muchas de ellas con carácter local o regional, que son muy valoradas en su entorno. Tienen marcas notorias, bien posicionadas, y muchas son pymes familiares que a veces no tienen sucesión, atraviesan dificultades, carecen de recursos financieros para seguir creciendo, ven con temor el futuro o, sencillamente, el fundador de la primera generación está cansado de seguir con la actividad. ¿Hay potencial de crecimiento en estas empresas con saber hacer y marca valorada en su entorno, pero con escasa dimensión? Parece que sí, y los fondos de inversión lo saben. En la decisión de compra tiene importancia específica un intangible como es la marca, porque, si hay marca, hay alto potencial de crecimiento cuando se le dedican recursos, por lo que la plusvalía de la inversión está casi garantizada a tres o cinco años.

El radar de estos fondos ha bajado a niveles de empresas medianas e incluso pequeñas, con rangos de facturación de entre cinco y veinte millones de euros. Algunos han invertido parcial o totalmente durante los últimos años en compañías como Puerto de Indias (fondo HIG), Interoliva o La Ibense (fondo Sainberg Investments), José Sabater o Iberconsa (fondo Portobello), etc.

LA EMPRESA DE HELADOS MÁS ANTIGUA DE ESPAÑA

La Ibense Bornay fue fundada en 1892 por Carlos Bornay, un emprendedor alicantino que comenzó a desplazarse cada verano desde su Ibi natal (Alicante) hasta Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) para vender en las playas de este municipio el helado que elaboraba su mujer. Lo que hoy llamaríamos búsqueda y desarrollo de mercado.

A principios del siglo XX, uno de sus hijos, José Bornay, junto a su mujer Josefa Picó, decidió instalarse en Sanlúcar de Barrameda, donde adquirió un pequeño obrador que contaba con una confitería. De este modo, comercializaba helados en verano y pasteles en invierno. Pura desestacionalizaci...


José Luis García del Pueyo

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Profesor y miembro del Consejo Asesor del Centro de Excelencia para la PYME –centro PYMEX– del Instituto Internacional San Telmo.