Las emociones en su máxima expresión

Las emociones en su máxima expresión Las emociones en su máxima expresión

La inteligencia emocional no es un fenómeno nuevo; ha existido siempre. Entonces, ¿por qué se ha convertido ahora en algo tan importante para el mundo de los negocios?

Ha sido un factor que ha coadyuvado siempre en el éxito personal, particularmente en el ámbito de los negocios, aunque esta circunstancia no ha sido expresamente reconocida hasta fechas recientes. Ha habido una serie de circunstancias que han originado que esta cuestión llame la atención del gran público. Una de ellas es que en estos últimos diez años se ha producido una masiva e importante investigación científica, tanto en el campo neurológico como en el de la conducta, que ha demostrado la existencia de una capacidad mental a la que se ha llamado "inteligencia emocional".

El concepto de "inteligencia emocional" fue expuesto por primera vez en 1990. Su creación se debe a dos psicólogos de Yale, Peter Salovey y John Mayer, que escribieron un artículo y lo publicaron en una revista de psicología poco conocida. En esa época, yo era periodista del New York Times y escribía sobre temas relacionados con el intelecto y la conducta, y, para ilustrarme, una de las cosas que hacía era leer con detenimiento algunos trabajos científicos en búsqueda de nuevos avances y descubrimientos. Cuando me tropecé con el concepto de inteligencia emocional, lo juzgué extremadamente interesante y me dispuse a escribir sobre él.

Además, las empresas habían estado realizando estudios internos que nada tenían que ver con la noción de inteligencia emocional, puesto que lo que hacían era comparar los rasgos que caracterizaban a los empleados sobresalientes con los rasgos típicos de los empleados normales. Con esto pretendían identificar y separar las habilidades específicas que suelen desarrollarse en los empleados que destacan y que no se encuentran en los demás; así, una vez identificadas, trataban de contratar, promocionar o desarrollar personas con esas habilidades.

Cuando escribí Working with Emotional Intelligence y The New Leaders, pude hacerme con cientos de estudios realizados de forma individual o independiente por diferentes organizaciones, así como analizar una amplia variedad de actuaciones dentro de ellas. Cuando junté estos datos, descubrí que facultades tales como controlar las emociones molestas, percibir el estado de ánimo de la gente, ver las cosas desde una perspectiva correcta y trabajar en equipo –todas basadas en la inteligencia emocional– eran r...