‘Packaging’ sostenible: Hacia envases que no dejen huella

‘Packaging’ sostenible: Hacia envases que no dejen huella ‘Packaging’ sostenible: Hacia envases que no dejen huella
Business Review (Núm. 306) · Márketing

Algunas empresas ya están empleando nuevos recursos técnicos y nuevos materiales de origen natural para crear envases y soluciones de empaquetado compostables y biodegradables, que dejen la menor huella posible de su paso por el planeta. En este artículo repasamos algunas iniciativas para lograr un 'packaging' sostenible que resolverían o, al menos, paliarían la compleja situación medioambiental que vivimos actualmente

Lo que denominamos “packaging” comprende el conjunto de actividades con las que se diseñan y producen los contenedores de productos. Como otras actividades productivas, su historia es larga. Los primeros humanos nómadas ya usaban pieles de animales para guardar y transportar alimentos y bebidas. Mucho más tarde, con las redes de comercio de fenicios y romanos, se empezaron a utilizar materiales cerámicos, como atestiguan las numerosas ánforas encontradas en nuestros mares, para transportar vino, aceite, garo y cereales. En la actualidad, el packaging tiene un peso considerable en la economía, pero, sobre todo, también juega un papel fundamental en el marketing de los productos. Podemos decir, entonces, que, en su definición general, este concepto se asocia a distintos objetivos:

• Facilitar el transporte y la protección de los productos.

• Ayudar en el almacenaje doméstico.

• Actuar como soporte de información/comunicación.

• Identificar a una marca.

• Mejorar el uso y el consumo del producto.

• Atraer la atención de los consumi-dores.

Hoy en día, no obstante, a estos objetivos habría que añadir uno más: fomentar la sostenibilidad. Desde la Cátedra ESADE de Gestión del Diseño publicamos un trabajo titulado Diseño e innovación en packaging. Cinco casos de estudio, y, en su exposición, uno de estos casos empezaba así: “En el año 2000, Josep Montero, Brand Marketing Manager de laboratorios ISDIN, S.A., paseaba por la playa cuando vio en el suelo el envase de uno de los productos que él representaba. Su primera impresión fue pensar que, si la empresa vendía más de un millón de unidades de fotoprotectores, seguramente habría muchos más envases tirados por la playa. La reflexión sobre el efecto contaminante que esto acarreaba fue el desencadenante de una inversión de ISDIN de casi tres millones de euros para convertir en reciclables todos sus envases y embalajes. Esta importante inversión comportó un cambio de materiales en los diferentes formatos de envases y packaging: stick, blíster, sobres, tubos metálicos y de plástico, frascos y botes, así como en los papeles, cartones y plástico de los envoltorios. Anualmente, ISDIN fabricaba cerca de 10,5 millones de unidades de producto. Para convertirlas en reciclables, se descartaron determinados materiales y sistemas de embalaje, y también, en algunos casos, se modificaron los moldes de los envases para poder utilizar en ellos ...


Isa Moll

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Directora y profesora del Master of Science in Marketing Management de ESADE Business School y secretaria general del FAD (Fomento de las Artes y el Diseño)

Jordi Montaña

·

Profesor emérito de ESADE Business School y presidente del FAD (Fomento de las Artes y el Diseño)