"Retailing 5.0". La adaptación necesaria para seguir en el juego

"Retailing 5.0". La adaptación necesaria para seguir en el juego "Retailing 5.0". La adaptación necesaria para seguir en el juego

Con la irrupción del comercio electrónico, no hace aún demasiado tiempo, no eran pocos los expertos que auguraban el principio del fin del establecimiento tradicional.

La “guerra” entre lo físico y lo digital estaba servida y, aparentemente, ganada de antemano por lo virtual, de modo que las tiendas físicas tenían fecha de caducidad. Realmente, en los últimos años, muchos comercios minoristas están cerrando sus puertas, por escasa rentabilidad, por caídas puntuales de ventas o por pérdidas continuadas, como lo demuestra la previsión de cierre de más de mil establecimientos de grandes almacenes en USA durante los próximos cinco años. La cadena Sears, por ejemplo, ha cerrado en 2018 más de doscientas cincuenta tiendas en Estados Unidos, y en los últimos años ha acumulado hasta un 75% de cierres sobre las más de tres mil quinientas tiendas que tenía, consecuencia de varios años con caídas en las ventas y resultados negativos. Macy’s está sufriendo un proceso similar, en el que, además del cierre de tiendas, ha ejecutado miles de despidos. Igualmente, el caso de Toys “R” Us, con el cierre de todos sus establecimientos en USA y UK, tampoco ha pasado desapercibido. En el Reino Unido, otras firmas, como Marks & Spencer, ya han iniciado el proceso de cierre de más de cien tiendas en los próximos cuatro años. En España, sin ir más lejos, El Corte Inglés también vive momentos difíciles con la emisión de bonos y la venta de activos inmobiliarios que no son rentables. Incluso compañías que crecen se han reestructurado, como Inditex, que ha cerrado 341 tiendas para dar mayor protagonismo a establecimientos con mayor superficie en zonas representativas a través de flagship stores. Paralelamente, en algunos países se está produciendo, asimismo, el cierre de muchos centros comerciales. En suma, una muerte lenta, pero a paso firme, de la que el comercio electrónico no es, sin embargo, el único responsable: también lo es la falta de innovación de un modelo de negocio obsoleto y estático, que ofrece productos similares y en el que el consumidor ha perdido su confianza.

Todos estos datos bosquejan un panorama incierto para el actual modelo de negocio minorista. No obstante, aunque es cierto que está perdiendo algunas batallas, la guerra aún no. Aunque la tienda a pie de calle, tal y como hoy la conocemos, en cuanto a su modelo y procesos de negocio, sí que tiene los días contados, juega con un punto a favor: el consumidor no va a dejar de visitar...


Juan Carlos Higueras Redecillas

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Profesor en EAE Business School y CEO de Ozono Capital Partners.