Una visión global de la gobernanza de las familias empresarias

Una visión global de la gobernanza de las familias empresarias Una visión global de la gobernanza de las familias empresarias

Cuanto más convivo con familias empresarias, más claro tengo que el concepto de la empresa familiar debe transformarse para adaptarse a una realidad nueva. Vivimos en una sociedad en cambio permanente en la que lo que permanece estable es el cambio. Una sociedad tremendamente impactada, el doble efecto de globalización y digitalización. Siempre hubo cambios, lo diferencial en esta era es su velocidad exponencial. Pensemos en una compañía como Amazon, que hace veinte años, a sus tres años de vida, salía a cotizar en bolsa con una valoración de 300 MM de US$, según la información presentada a las entidades regulatorias. El primer día, la acción llegó a los 23 US$. Hoy cotiza a más de 900 US$, vende mucho más que libros, se adentró en el retail con la compra de Whole Foods y su propietario, Jeff Bezos, ahora piensa en cómo conquistar el espacio. Ya decía el mítico Gardel que veinte años no es nada...

Algunos datos más para ilustrar el impacto del cambio. La esperanza de vida de las empresas del Fortune 500 es de 40 a 50 años, poco más de una generación. Desde 1999 han desaparecido casi la mitad de las empresas de ese selecto ranking Fortune 500. Más evidencias. El profesor Mark Perry, de la Universidad de Míchigan, señala que apenas el 12% de las empresas del Fortune 500 listadas en 1955 sobrevivían en 2104 El profesor Richard Foster, de la Universidad de Yale, señala que la esperanza de vida de una empresa cotizada en Standard & Poor's es de 15 años hoy, cuando era de 67 años en los años 20.

En sentido contrario, hay que destacar que en Japón hay más de veinte mil compañías con más de cien años. El profesor Makoto Kanda, de Meiji Gakuin University, señala que las razones de este hecho son su pequeño tamaño y flexibilidad, ser compañías familiares y enfocadas en un propósito superior más que en la pura obtención de beneficios. En opinión del profesor nipón, estas características deben ser mantenidas para continuar su larga vida.

Curiosamente, los valores tradicionalmente vinculados a la empresa familiar, como el compromiso, la honestidad o la visión de largo plazo, son tendencia. Hay cada vez más fondos que solo invierten en negocios familiares porque está evidenciada su mayor rentabilidad en el largo plazo y porque cuidan más los aspectos reputacionales. Seguramente, reputación y creación de valor están más ligadas que nunca.

Sin dejar de reconocer la extraordinaria valía y contribución de la empre...