La confianza, el corazón del trabajo en red

Artículo en colaboración con:

  • EEC
  • EEC - Escuela Europea de Coahing
La confianza, el corazón del trabajo en red La confianza, el corazón del trabajo en red

La inteligencia artificial, la digitalización, los entornos VUCA… La incertidumbre constante en la que vivimos ha revolucionado cómo las empresas se organizan y cómo se consiguen los resultados. Hoy, las empresas ágiles se comen a las más lentas; antes, las empresas grandes se comían a las pequeñas. Si el producto o servicio que lanzamos al mercado no evoluciona, rápidamente se queda obsoleto y está condenado al fracaso.

Lo conocido ha saltado por los aires y la respuesta está en el aprendizaje continuo. Las empresas demandan, cada vez más, a personas capaces de trabajar en entornos dinámicos y colaborativos, cuyas competencias principales sean saber relacionarse y adaptarse al entorno. Para ello no solo faltan nuevos aprendizajes, sino también saber qué desaprender.

LO QUE NOS QUEDA POR APRENDER En este camino de un paradigma más competitivo a uno colaborativo, la transformación empresarial pasa por construir sistemas de evaluación diferentes que contribuyan y faciliten las nuevas formas de trabajo. Sistemas que no premien la competencia, sino la colaboración. Es importante, en este sentido, evitar la esquizofrenia de evaluar y medir por lo que se pedía en el pasado y no por lo que se pide actualmente.

Si queremos construir redes interrelacionadas, empoderar a los equipos, facilitar las interconexiones y que sea el propio sistema el que se autorregule, debemos delegar, dejar a los equipos crear y trabajar, con mucho menos control acerca de cómo lo hacen y más control acerca de los resultados medibles.

El éxito de estos nuevos modelos relacionales está en la comunicación, en las formas de conversar, en el feedback permanente, en el no apegarse a una idea o a un producto; en entender que lo que hacemos o creamos es una pequeña parte de lo que podríamos llegar a inventar y que la inteligencia colectiva da mejores resultados cuando confiamos en ella y nos dejamos fluir.

Lograr un equipo autorregulado requiere un entrenamiento y una serie de competencias concretas que permitan al equipo estar listo para tomar conciencia y analizar la información desde todas las perspectivas, ver qué falta, establecer criterios, asumir compromisos que sean compartidos y tomar decisiones de manera ágil buscando el alineamiento y no el consenso. Alinearse es renunciar a una parte en función del todo.

LA EMOCIÓN DEL EQUIPO Y esto solo sucede si el contexto emociona...


Silvia Guarnieri

Socia fundadora de Escuela Europea de Coaching y Master Certified Coach por ICF ·