El protocolo del “momento basta” ayuda a distinguir cuándo una conversación directiva sigue mejorando la calidad del proceso decisional y cuándo, por el contrario, solo contribuye a demorar la decisión, diluirla o volverla ambigua.
La necesidad del “momento basta” en las decisiones estratégicas
Fernando Del Vecchio
Management & Innovation (Núm. 90) · Habilidades directivas · Noviembre 2026
El comité de dirección tiene sobre la mesa una decisión relevante. No se trata de un asunto operativo ni de una decisión reversible sin coste. Compromete capital, reputación, talento directivo y una determinada lectura del futuro. El director general, con buen criterio, evita resolverla de manera apresurada. Para ello, pide información adicional, convoca a las áreas clave, abre el análisis y permite que aparezcan preguntas críticas y exigentes.
En la primera reunión surgen dudas pertinentes. En la segunda, se corrigen algunas proyecciones. En la tercera, una alternativa inicialmente atractiva pierde fuerza cuando sus supuestos se hacen explícitos. El proceso funciona y la deliberación agrega valor.
Pero en la quinta reunión, algo cambia. Nadie lo formula con precisión, porque todo sigue sonando profesional. Finanzas solicita un nuevo análisis de sensibilidad; Comercial propone validar otra hipótesis con algunos clientes; Operaciones advierte que todavía hay algunos aspectos operativos no resueltos; Legal recomienda revisar un escenario regulatorio improbable, aunque no imposible. Cada intervención, tomada por separado, parece razonable. Ninguna puede ser descalificada como caprichosa, política o irrelevante.
Sin embargo, el conjunto ya no mejora el juicio. Los argumentos se repiten bajo formas apenas distintas. Las posiciones se mantienen estables. La información adicional agrega matices, no cambios de fondo. El equipo sigue deliberando, pero el debate ha dejado de generar valor. Ese es uno de los momentos más delicados de la alta dirección: el instante ambiguo en que una organización debe reconocer que seguir discutiendo ya no mejora sustantivamente la decisión que se debe tomar.
Los límites del debate
Durante años se ha insistido, y con razón, en que los equipos directivos necesitan más pensamiento crítico, más contraste y menos consenso superficial. La literatura sobre sesgos cognitivos y decisiones bajo incertidumbre, desde Kahneman y Tversky hasta los trabajos posteriores sobre el exceso de confianza y la falacia de la planificación, ha mostrado el riesgo de decidir demasiado pronto sobre hipótesis insuficientemente examinadas. Irving Janis, al estudiar el pensamiento grupal, también advirtió cómo los grupos cohesionados pueden confundir alineamiento con buen juicio.
Pero esa verdad tiene una segunda parte que suele quedar fuera del análisis. Des...
Fernando Del Vecchio
Investigador en arquitectura decisional ·
Consejero y sparring estratégico, investigador independiente en arquitectura decisional en la alta dirección y autor de Sparring estratégico y Liderazgo de contraste.
Doctor en Dirección de Empresas y MBA por UCEMA, investiga y trabaja sobre cómo los CEO, los equipos de alta dirección y los consejos de administración deliberan antes de tomar decisiones estratégicas y sobre las condiciones que determinan su fortaleza o fragilidad.
Su principal campo de trabajo es la arquitectura decisional en la alta dirección, con especial atención a los riesgos asociados con la soledad en la cima, los sesgos cognitivos y el falso consenso. Dentro de este ámbito ha desarrollado conceptos como el liderazgo de contraste, el sparring estratégico, la fortaleza decisional, la saturación deliberativa y el precio de la complacencia.
Desarrolla una línea de investigación independiente sobre estos procesos, cuyos avances publica como documentos de trabajo en UCEMA.
En el ámbito profesional acompaña de manera confidencial a directores generales y altos directivos que necesitan una fuente de contraste independiente frente a decisiones de elevada relevancia.
Su trayectoria profesional y académica se ha desarrollado principalmente en Latinoamérica, con experiencias y vínculos institucionales en España. Durante más de dos décadas ha trabajado con empresarios, directivos y organizaciones en cuestiones vinculadas con estrategia, liderazgo, toma de decisiones y desarrollo organizacional.
Es colaborador de El Economista (Argentina) y autor de artículos y ensayos sobre liderazgo, estrategia y toma de decisiones en la alta dirección.


